Consejos para tu entrevista personal

 

  • Llegaremos a la cita de entrevista 10-15 minutos antes, nunca después de la hora de citación; tampoco es necesario llegar mucho antes, ya que la espera será más larga y tendremos más tiempo para ponernos nerviosos.

Esperaremos en una sala y esperaremos a que nos llamen, llegado el momento, nos levantaremos y llega la primera duda de la entrevista:

 

·        ¿Tenemos que darle la mano?

La respuesta no es sencilla, lo mejor es esperar a ver cómo actúa la persona que nos acoge, si nos tiende la mano, por supuesto tendremos que devolver el saludo. Si nos dice buenos días y que le acompañemos, no podemos “obligarle” a darnos la mano, debemos seguirle (nosotros somos invitados en una situación formal,  no podemos obligar a nuestro anfitrión a darnos la mano).

 

   

   Nos acompañará a la sala de entrevista y una vez dentro, encontraremos otra persona del tribunal sentado en una mesa. En este momento, si el tribunal no está escribiendo o haciendo alguna otra cosa, lo más conveniente es ofrecer nuestra mano para saludar y presentarnos a la segundo elemento del tribunal, diciéndoles nuestro nombre y apellidos.

   

    Esperaremos de pie a que nos pidan que tomemos asiento en la silla que hay en la habitación. Esta silla, ya de por sí, asusta un poco. La habitación posiblemente esté vacía con una mesa y dos sillas para el tribunal y una única silla esperándonos.

 

    Lo que debemos tener presente es que no les va a importar tanto nuestras respuestas, sino nuestra actitud. Pueden intentar ponernos nerviosos y que perdamos la calma... y esto es lo que hay que evitar. Si no respondemos nada raro y aguantamos el tipo mientras nos preguntan y contestamos tranquilamente, con toda probabilidad pasaremos esta prueba. Si perdemos los papeles, nos ponemos excesivamente nerviosos o nos pillan mintiendo, seguro que suspenderemos la entrevista personal.

 

   

    A cada persona le preguntan cosas diferentes, intentando buscar el punto débil de cada uno para hacernos perder los nervios.

 

Si hemos vivido fuera de España nos pedirán explicaciones y nos preguntarán si hemos tenido problemas en nuestro país. Si tenemos familia en el Cuerpo nos preguntarán si pensamos que ese hecho nos van a dar facilidades, y si no tenemos familia en el Cuerpo nos preguntarán que si desconocemos cómo funciona el Cuerpo policial como podemos saber que nos va a gustar. Si tenemos más de 30 años nos dirán que somos muy mayores para entrar, y si tenemos menos de 24 años nos dirán que no somos suficientemente maduros… 

 

   Ante estas preguntas no hay respuestas generales que nos hagan pasar la entrevista con toda seguridad. Lo mejor, en primer lugar es no mentir, ser sinceros dentro de unos límites.

 

   Quieren ver cómo nos desenvolvemos antes presión, no les importa tanto nuestras respuestas sino como respondemos. Lo que no debemos es perder los papeles, ponernos nerviosos, hacer gestos con el cuerpo, ni mentirles.

  

    ¿Es mejor preparar la entrevista? Sin duda, hay que conocer unas pautas generales (“reglas del juego”) y hacer simulacros de tu propia entrevista con un experto en entrevistas policiales. Esto nos permite ser sinceros y contestar sin miedo a todas las preguntas.